Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Helado de triple chocolate

 


El helado de triple chocolate es un auténtico capricho para los amantes del cacao. La combinación de chocolate negro, con leche y blanco crea un postre cremoso, intenso y lleno de matices, perfecto para disfrutar en cualquier época del año.





Ingredientes:


- 300 ml de nata para montar 
- 250 ml de leche entera
- 150 gr de chocolate negro 
- 100 gr de chocolate con leche
- 75 gr de chocolate blanco
- 100 gr de azúcar
- 4 yemas de huevo
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal




Preparación



Picamos por separado los tres tipos de chocolate y los reservamos.


Calentamos la leche junto con la nata y la vainilla en un cazo, sin dejar que llegue a hervir.


Mientras tanto, batimos las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y de color más claro.


Vertemos poco a poco la mezcla caliente sobre las yemas, removiendo continuamente para evitar que se cuajen.


Devolvemos la preparación al cazo y cocinamos a fuego suave, sin dejar de remover, hasta que espese ligeramente y cubra el dorso de una cuchara.


Retiramos del fuego y añadimos el chocolate negro. Removemos hasta que se funda completamente.


Dejamos enfriar la mezcla y la guardamos en el frigorífico durante al menos 4 horas, o mejor toda la noche.


Si utilizamos heladera, vertemos la mezcla fría y la mantecamos siguiendo las instrucciones del fabricante. Cuando falten unos minutos para terminar, incorporamos el chocolate con leche y el chocolate blanco troceados para que queden repartidos por todo el helado.


Si no tenemos heladera, vertemos la mezcla en un recipiente apto para congelador. Congelamos durante unas 5 o 6 horas, removiendo con un tenedor o unas varillas cada 30 o 40 minutos durante las primeras 3 horas. En el último removido añadimos los trocitos de chocolate con leche y chocolate blanco.


Dejamos reposar el helado entre 5 y 10 minutos a temperatura ambiente antes de servir para que recupere una textura más cremosa.



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