Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Mermelada de caqui


Si queréis aprovechar la temporada de los caquis, esta mermelada casera es una forma deliciosa de conservar todo su sabor. De textura suave, color intenso y un dulzor natural irresistible, resulta perfecta para untar en tostadas, acompañar yogures, rellenar tartas o servir con quesos. Una receta muy fácil de preparar con un resultado espectacular.






Ingredientes:


- 1 kg de caquis maduros (peso limpio)
- 500 gr de azúcar
- El zumo de 1 limón
- 1 cucharadita de ralladura de limón 



Preparación


Pelamos los caquis, retiramos las semillas si las tuvieran y troceamos la pulpa.


Ponemos la fruta en una cazuela junto con el azúcar y el zumo de limón. Si lo deseamos, añadimos también la ralladura de limón para potenciar el aroma.


Mezclamos bien y dejamos reposar unos 30 minutos para que la fruta suelte parte de su jugo.


Llevamos la cazuela al fuego y cocinamos a fuego medio durante unos 35-45 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que la mermelada se pegue.


Cuando la fruta esté completamente deshecha y la mezcla haya espesado, trituramos con una batidora hasta obtener una textura fina, si lo preferimos.


Comprobamos el punto de la mermelada colocando una pequeña cantidad sobre un plato frío. Si al pasar el dedo permanece el surco, estará lista.


Repartimos la mermelada aún caliente en tarros de cristal previamente esterilizados, cerramos bien y los colocamos boca abajo durante unos minutos o realizamos el baño María para una conservación más prolongada.


Dejamos enfriar completamente antes de guardar.



No hay comentarios:

Publicar un comentario