Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Pudin cremoso de fresas y plátano



Este pudin cremoso de plátano y fresas es un postre sencillo, suave y muy cremoso que podemos preparar con ingredientes fáciles de encontrar. La combinación del plátano maduro con las fresas aporta un delicioso sabor a fruta, mientras que el toque de chocolate de la decoración lo convierte en un postre todavía más apetecible. Podemos prepararlo en vasitos individuales y dejarlo listo en el frigorífico para disfrutarlo bien frío.




Ingredientes:


- 500 ml de leche entera
- 5 ml de aroma o esencia de vainilla
- 100 gr de azúcar o panela
- 50 gr de maicena o almidón de maíz
- 8 fresones
- 1 plátano muy maduro
- 50 gr de chocolate fondant, para decorar




Preparación




En un bol ponemos la leche, el azúcar, la maicena y la vainilla. Mezclamos bien con unas varillas hasta que la maicena quede completamente disuelta.


Pasamos la mezcla a un cazo y calentamos a fuego bajo, removiendo continuamente hasta que empiece a espesar.


Retiramos del fuego y seguimos removiendo unos minutos, hasta conseguir una crema espesa y suave.


Separamos unos 100 ml de la crema y los reservamos en un bol.


Troceamos los fresones y el plátano y los trituramos con una batidora hasta obtener un puré de fruta.


Añadimos la fruta triturada a la crema que hemos preparado y mezclamos bien hasta que quede completamente integrada.


Repartimos el pudin en vasitos o tarros de cristal individuales.


Troceamos el chocolate y lo añadimos a los 100 ml de crema que habíamos reservado. Removemos hasta que el chocolate se derrita con el calor de la crema y obtengamos una crema de chocolate.


Pasamos la crema de chocolate a una manga pastelera o biberón de cocina y decoramos los vasitos al gusto.


Dejamos enfriar y refrigeramos durante al menos 2 horas, aunque estará todavía mejor si lo dejamos reposar de un día para otro.


Servimos bien frío.




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