Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Gañotes de Ubrique


Los gañotes de Ubrique son un dulce tradicional de la gastronomía gaditana, especialmente ligado a la localidad de Ubrique. Su masa, aromatizada con limón, anís, canela y sésamo, se enrolla y se fríe hasta conseguir ese aspecto dorado y crujiente tan característico.  Una receta tradicional y deliciosa que nos permite disfrutar en casa de uno de esos dulces de toda la vida que conservan todo el sabor de nuestra repostería más popular.




Ingredientes:


- 3 huevos
- 200 gr de azúcar
- 525 gr de harina, aproximadamente
- Ralladura de 2 limones
- 1 cucharada de sésamo
- 1 cucharada de anís verde (matalahúva)
- 1 cucharada de canela molida
- Aceite de oliva
- Aceite para freír



Preparación



Cascamos los huevos en un bol y los batimos con el azúcar hasta que la mezcla quede espumosa.


Lavamos bien una de las cáscaras de huevo, la secamos y reservamos media cáscara para utilizarla como medida.


Añadimos tres medidas de aceite utilizando la media cáscara como referencia. Incorporamos el sésamo, el anís verde, la ralladura de limón y la canela y mezclamos bien.


Añadimos la harina poco a poco, mezclando primero con unas varillas y terminando de amasar con las manos. La cantidad de harina puede variar ligeramente, por lo que iremos añadiendo la necesaria hasta conseguir una masa manejable que no se pegue a las manos ni a la superficie de trabajo.


Con las manos ligeramente untadas con aceite, tomamos pequeñas porciones de masa y formamos rulitos.


Enrollamos cada rulito alrededor de una caña o un molde metálico cilíndrico, procurando que la masa quede bien sujeta.


Calentamos abundante aceite y freímos los gañotes hasta que estén ligeramente dorados por todos los lados.


Retiramos el molde con cuidado y volvemos a introducir los gañotes en el aceite para que terminen de hacerse por dentro y queden bien dorados.


Sacamos y dejamos escurrir sobre papel absorbente antes de servir.



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