Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Granizado de verano



El granizado de verano es una bebida refrescante, colorida y perfecta para combatir el calor. Elaborado con melón y sandía frescos, combina el dulzor natural de la fruta con un delicado toque de limón y canela. Servido con abundante hielo picado y decorado con fruta y menta, resulta ideal para reuniones familiares, fiestas o cualquier tarde de verano.




Ingredientes:

 

- 1 melón
- 1 trozo grande de sandía
- 1 limón
- 1 pizca de canela en polvo
- 2 cucharadas de azúcar blanco
- 2 cucharadas de azúcar moreno
- Hielo picado
- Hojas de menta



Para decorar

- Un poco de granadina
- Un poco de licor de kiwi
- Azúcar



Preparación



Abrimos el melón por la mitad, retiramos las semillas y, con ayuda de un saca bolas, formamos varias bolitas de pulpa para la decoración. Cortamos el resto de la pulpa en trozos.


Colocamos la pulpa del melón en un bol, añadimos el azúcar moreno, una pizca de canela y un poco de ralladura de limón. Trituramos todo hasta obtener una mezcla fina y la pasamos por un colador para eliminar cualquier fibra.


Repetimos el mismo proceso con la sandía. Formamos unas bolas con parte de la pulpa y reservamos. Trituramos el resto y lo colamos para obtener un zumo suave.


Decoramos las copas humedeciendo el borde de unas con granadina y el de otras con licor de kiwi. A continuación, las pasamos por azúcar para crear un borde escarchado.


Llenamos cada copa con abundante hielo picado.


Añadimos unas bolas de melón o de sandía, según prefiramos, y vertemos el zumo correspondiente sobre el hielo.


Terminamos decorando con unas hojas de menta fresca y servimos inmediatamente.



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