El kiwi aporta a este flan un toque fresco y ligeramente ácido que contrasta de maravilla con la suavidad y el dulzor de la leche condensada. Al hornearlo al baño maría conseguimos una textura delicada y cremosa, mientras que las rodajas de kiwi fresco terminan de darle un punto de color y frescura.
Ingredientes:
- 100 gr de azúcar
- 4 yemas de huevo
- 1 vaina de vainilla
- 3 cucharaditas de caramelo líquido
- 1 lata de leche condensada
Preparación
Pelamos cinco kiwis y los trituramos hasta obtener un puré homogéneo.
Batimos las yemas con el azúcar hasta que la mezcla blanquee.
Ponemos la leche en un cazo junto con la vaina de vainilla y calentamos hasta que llegue a ebullición. Retiramos del fuego y sacamos la vainilla.
Vertemos la leche caliente poco a poco sobre las yemas, removiendo constantemente para que se integren sin que las yemas se cuajen.
Colamos la mezcla para eliminar cualquier grumo y añadimos el puré de kiwi. Incorporamos también la leche condensada y mezclamos hasta obtener una preparación uniforme.
Caramelizamos una flanera con el caramelo líquido y vertemos la mezcla.
Colocamos la flanera en un recipiente con agua caliente y horneamos al baño maría, con el horno precalentado a 180° C, durante unos 45 minutos, o hasta que el flan esté cuajado.
Dejamos enfriar completamente antes de desmoldarlo. Decoramos con el kiwi restante, cortado en rodajas, y servimos.

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