Un helado casero muy divertido y cremoso, con el característico sabor del chicle y un bonito contraste de colores. Se prepara sin necesidad de heladera y queda perfecto para disfrutar bien frío, decorado con unos chicles de colores.
Ingredientes:
- 500 ml de nata para montar
- 370 gr de leche condensada
- 3 gotas de colorante alimentario rosa
- 50 gramos de chicles
- 1½ cucharaditas de esencia de chicle
Preparación
Ponemos la nata en un bol y la montamos hasta que doble su volumen. Añadimos la leche condensada poco a poco, en forma de hilo y sin dejar de batir. Incorporamos también la esencia de chicle y mezclamos hasta integrarla.
Dividimos la mezcla en dos partes y añadimos el colorante rosa a una de ellas, mezclando hasta conseguir un color uniforme.
Vertemos las dos mezclas en un recipiente apto para congelador, alternando los colores. Pasamos ligeramente un palillo por la superficie para crear un efecto marmolado.
Repartimos algunos chicles por encima y llevamos al congelador durante unas 3 horas, o hasta que el helado esté bien firme.
Servimos el helado decorado con unos chicles.
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