Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Copa Helada al Café



Después de una buena comida, o se sirve un postre o se sirve un café. ¿Y si servimos las dos cosas al mismo tiempo? 




Ingredientes:



- 300 ml de leche
- 200 ml nata (35% M.G.)
- 1 vaina de vainilla abierta
- 4 yemas
- Una pizca de sal
- 75 gr de  azúcar
- 150 ml de café frío
- Cacao en polvo
- Chocolate, en virutas (con un pelador de verduras las haréis muy fácilmente)




Preparación



Hervimos la leche con la nata, apagamos el fuego e introducir la vaina de vainilla. Dejamos infusionar al menos 15 minutos.

Batimos las yemas con la sal y el azúcar. Retiramos la vaina de la leche infusionada y vertemos, batiendo, poco a poco sobre las yemas. Disponemos la mezcla en un cazo y dejamos espesar (debe pegarse a la cuchara).

Incorporamos el café y dejamos enfriar.

Para adornar las copas con el dibujo de chocolate, sólo tenéis que derretir chocolate sin leche al baño maría, ponerlo en una bolsa, cortar una punta e introducirlo dentro de la copa, mientras la vamos girando con la otra mano. Si la vais moviendo saldrán líneas en movimiento.

Repartimos en copas y congelamos al menos 4 horas. Sacamos del congelador 20 minutos antes de servir, ya que si no, estará demasiado duro para poderlo comer. 

Antes de servir, espolvoreamos con cacao y cubrimos con las virutas de chocolate.



Cupcakes de menta




La mezcla de chocolate y menta consigue ese maridaje perfecto entre el dulzor del primero y la frescura de la segunda.


Ingredientes:


 para la masa

- 140 gr de  de cacao 
- 500 ml de agua hirviendo 
- 200 gr de mantequilla a temperatura ambiente 
- 400 gr de azúcar 
- 4 huevos grandes
- 340 gr de harina 
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio 
- 1 cucharadita de levadura en polvo 
- ½ cucharadita de sal 
- 1 cucharadita de extracto o sirope de chocolate 


 para la cobertura de chocolate

- 1 taza de nata 
- 250 gr de chocolate semidulce picado 


para el glaseado de menta

- 100 gr mantequilla ablandada a temperatura ambiente 
- 75 ml de nata
- 5 ml de extracto de menta 
- 2 gotas de colorante alimentario líquido de color verde
- Una pizca de sal
- 100 gr de azúcar glas 

- Chips de chocolate para decorar 



Preparación 



Precalentamos el horno a 180° C

Mezclamos el cacao y 2 tazas de agua hirviendo en un recipiente grande resistente al calor, revolviendo hasta que se mezclen y suavicen. Dejamos enfriar.

Batimos la mantequilla con una batidora hasta que quede cremosa. Añadimos el azúcar hasta que se todo se una bien.

Agregamos los huevos, uno a uno, batiendo hasta que se mezclen bien.

Combinamos la harina y los próximos 3 ingredientes,  añadimos a la mezcla de mantequilla alternando con la mezcla de cacao, comenzando y terminando con la mezcla de harina. Batimos a velocidad baja.

 Añadimos el extracto de chocolate.

Colocamos los moldes de papel para hornear en 2 moldes para muffins y cúbrimos con aceite en aerosol. 

Ponemos una cucharada de la mezcla y llenamos dos tercios de su capacidad.

Horneamos durante 12 a 15 minutos. Dejamos enfriar 10 minutos y los quitamos de los moldes, y dejamos enfriar completamente.



cobertura de chocolate

Cocinamos la nata en una cacerola a fuego medio, revolviendo con frecuencia, justo hasta que comience a aparecer el vapor (no hervir); y retiramos del fuego.

Colocamos el chocolate en un recipiente de vidrio. Poco a poco, agregamos la crema caliente al chocolate, batiendo hasta que el chocolate se derrita y todo esté bien mezclado. 

La masa se espesa cuando se enfría.

Llenamos cada cupcake con cobertura de chocolate.


Batimos todos los ingredientes para el glaseado, excepto el azúcar, a velocidad media con una batidora eléctrica hasta que quede cremoso.

Poco a poco, agregamos el azúcar en polvo, batiendo a velocidad baja hasta que se mezclen. 

Una vez mezclados, batimos a alta velocidad durante 2 minutos o hasta que quede cremoso.

 Ahora solo queda ponerlo encima de los cupcakes de menta. 

Después cubrimos cada uno de ellos con chips de chocolate.


Magdalenas sin gluten

 




Esta es una receta base de magdalenas sin gluten. A partir de ahí, se pueden añadir ingredientes que combinen bien con la masa de la magdalena.




Ingredientes:



- 150 gr huevos
- 110 gr azúcar
- 20 gr mantequilla fundida pero no caliente
- 50 gr aceite de oliva suave
- 170 gr harina de arroz (puede ser integral)
- 30 gr almidón de maíz
- 10 gr levadura química apta para celíacos
- Ralladura de limón
- Canela en polvo





Preparación



 Batimos los huevos y el azúcar con el accesorio batidor de la batidora.

Incorporamos la mantequilla al batido de huevos y azúcar en marcha lenta.

Incorporar también en marcha lenta el aceite a la mezcla.

Mezclamos aparte la harina de arroz, el almidón de maíz, la levadura, la sal, la ralladura de limón y la canela en polvo.

Mezclar todo en marcha lenta hasta que esté bien homogeneizado.

Cuando esté bien mezclado, ponemos mas alta la batidora  y mezclamos así durante un par de minutos.

Tapamos la masa con un paño y dejamos reposar en la nevera durante 1 hora como mínimo. Se puede dejar en la nevera incluso hasta el día siguiente.

Después del reposo de la masa, removemos enérgicamente la masa con un batidor manual.

Calentamos el horno a 250ºC.

Llenar una manga pastelera con boquilla lisa y metemos masa dentro de las cápsulas de magdalena. También se puede hacer con una cuchara. Hay que llenar un poco más de  ¾ partes de cada cápsula.

Ponemos un poco de azúcar por encima de las magdalenas.

Metemos las magdalenas en el horno, bajamos la temperatura a  210ºC  y las cocinamos  durante unos 15 minutos aproximadamente.

Dejamos enfriar antes de servirlas


Bizcocho integral de café y nueces




 El bizcocho integral de café y nueces combina el sabor intenso del café con el toque crujiente de las nueces. Hecho con harina integral, es una opción deliciosa y más saludable para disfrutar en desayunos o meriendas.




Ingredientes:



- 200 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 200 gr de azúcar moreno de caña integral
- 4 huevos
- 200 gr de harina integral 
- 2 cucharaditas de levadura 
- 2 cucharaditas de extracto de café
- 100 gr de nueces



Para decorar


- 100 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 230 gr de azúcar glas
- 150 gr de queso de untar
- 100 gr de nueces picadas




Preparación


Engrasamos un molde de 22cm cuadrado y cubrimos la base con papel. 

Precalentamos el horno a 170º C con calor arriba y abajo.

Batimos la mantequilla con el azúcar e incorporamos los huevos uno a uno. Añadimos el café. 

Incorporamos la harina tamizada con la levadura y las nueces picadas.

 Repartimos la masa en el molde y horneamos durante 35 minutos o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio.

Tamizamos el azúcar glas. A continuación, lo batimos con la mantequilla a velocidad máxima hasta que se integre. 

Añadimos el queso, que ha de estar frío, y batimos, primero a velocidad baja y luego aumentando la velocidad hasta que la mezcla sea homogénea y cremosa. Cuanto más batamos, mayor consistencia tendrá la crema.

Decoramos el bizcocho con la manga pastelera usando la crema y colocamos nueces picadas por encima.

Servimos completamente frío 



🍫 Tarta fría de chocolate 🍫




Si quieres darte un capricho o celebrar una fecha especial en casa, pero no te apetece encender el horno, aquí tienes una propuesta de lo más chocolatera fácil y rápida.








Ingredientes:




Para la base


- 240 gr de galletas tipo Digestive
- 80 gr de mantequilla



Para el relleno


- 250 gr de chocolate negro
- 1 litro de leche entera
- 50 gr de azúcar
- 2 sobres de cuajada
- Bolitas de chocolate, frutos secos o frutos rojos para decorar





Preparación





Derretimos la mantequilla en un cazo a fuego medio y reservamos.

 Por otro lado, trituramos las galletas y, cuando estén listas, incorporamos la mantequilla y creamos una masa compacta. Con la mantequilla que sobre en el cazo pintamos el molde para la tarta.

Vertemos las galletas sobre el molde cubriendo todo el fondo. Aplastamos para conseguir una base compacta y reservamos el molde en la nevera para que se enfríe.

Del litro de leche, vertemos 200 ml en un vaso y disolvemos la cuajada en estos 200 mililitros. Reservamos. 

Vertemos el resto de la leche en un cazo, agregamos el azúcar y llevamos a ebullición. Troceamos el chocolate y vamos agregándolo a la leche. Removemos con una varilla hasta obtener una mezcla homogénea.

Añadimos la leche con la cuajada a la elaboración principal y seguimos removiendo hasta que hierva durante cuatro minutos. Apartamos el cazo del fuego y dejamos atemperar removiendo de vez en cuando para evitar que se cuaje.

Sacamos el molde con la base de galleta de la nevera y vertemos sobre la misma la mezcla de chocolate ya atemperada. Dejamos que repose un par de minutos.

Dejamos la tarta en la nevera al menos 5 horas. Lo ideal es hacerla de un día para otro y mantenerla refrigerada hasta el día siguiente.

Sacamos la tarta de la nevera, desmoldamos los laterales y decoramos al gusto con bolitas de chocolate, frutos secos o frutos rojos. 

Pestiños




Muy populares en lugares como Andalucía, Extremadura o Madrid, los pestiños son una masa elaborada con harina, a la que se da forma individual, y se consideran un 'dulce de sartén' porque una vez que les damos la forma, se fríen en aceite también aromatizado.





Ingredientes:



- Harina (la cantidad no es exacta, así que convendrá tener 1 kg)
- 250 ml de agua
- 1/2 l de aceite de oliva virgen
- 5 gr de anís en grano
- 1 cáscara de limón
- 1 cáscara de naranja
- 1 chorrito de anís
- Miel
- aceite de oliva para freír




Preparación




Hervimos en el agua la mitad de los granos de anís con la cáscara de naranja durante 5 minutos. Pasados estos retiramos y esperamos a que se enfríe para colar.

Calentamos el aceite en una sartén y freímos la otra mitad de granos de anís y la corteza de limón. Retiramos y esperamos a que se enfríe para colar también.

Una vez fríos, mezclamos el agua y el aceite aromatizados, agregamos un chorrito de anís y vamos añadiendo la harina sin dejar de mezclar. La cantidad no es exacta; hará falta tanta como acepte la masa, el punto es comprobar que no se pegue a las manos y sea compacta.

Una vez obtenida la masa, la extendemos en una superficie enharinada con un rodillo hasta que tenga un grosor como de unos 5 milímetros.

Cortamos la masa con un cuchillo o corta pastas en porciones pequeñas (puedes hacerlo en tiras rectangulares o en cuadrados y meter los bordes hacia dentro para darle forma como de pañuelo).

Freímos los pestiños en abundante aceite de oliva bien caliente y, a la hora de sacarlos, los depositamos sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.

Los pasamos por miel mezclada con un poco de agua caliente.

Escurrimos sobre una rejilla, y dejamos templar antes de servir. 

Panacota de fresa

 


La panacota es un postre italiano que significa nata cocida. La base de este postre es la nata, que se puede acompañar de frutas, chocolate, mermeladas. Está muy bueno y suave, no es nada pesado, así que también es ideal para terminar una comida.



Ingredientes:


- 200 ml de nata líquida para montar
- 250 gr de fresas
- 4 láminas de hojas de gelatina
- 100 gr de azúcar 




Preparación



Preparamos un bol ancho con agua, añadimos las hojas de gelatina en agua fría. Las tendremos el tiempo que nos indica el fabricante, unos 10 minutos.

Por otro lado, pondremos en un cazo la nata y el azúcar a calentar a fuego suave, iremos dando vueltas para que se disuelva el azúcar. Cuando esté bien disuelta apagamos, reservamos.

Lavamos las fresas, quitamos la parte de la hoja verde, las troceamos. Dejamos alguna para acompañar el postre. Las ponemos en un vaso batidor y las trituramos. Si hace falta, se le puede añadir unas cucharadas de leche para que sea más fácil triturarlas.

Una vez trituradas, se puede pasar la crema de fresas por un colador para que nos quede más fina y no encontrarnos las semillitas que contienen. Es mejor que la fresas sean un poco maduras pero que estén enteras, así estarán más dulces y darán más sabor a la panna cotta.

Escurrimos las hojas de gelatina bien, las añadimos poco apoco a la nata caliente, iremos removiendo hasta que se hayan disuelto bien.

Luego, añadimos las fresas que tenemos trituradas, vamos agregándolas poco a poco y mezclando muy bien.

Pondremos la crema de fresas en vasitos o en moldes para servir. Metemos los moldes en la nevera, los tendremos unas 4 horas o de un día para otro, así cogerá más sabor.

Cuando vayamos a servirlas, podemos desmoldarlas o servirlas en el mismo molde. Podemos servir la panacota de fresas acompañando la crema con unas fresas o trocitos de otras frutas variadas.