Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Bizcocho de yogur y cacao

 


Endulza tus días con este suave y esponjoso bizcocho de yogur y cacao, una combinación perfecta de textura ligera y sabor intenso. 






Ingredientes:



- 1 yogur
- 3 huevos
- 2 medidas de yogur de harina
- 1 medida de yogur de cacao en polvo
- 2 medidas de yogur de azúcar
- 1 medida de yogur de aceite
- 1 sobre de levadura en polvo


Para la cobertura

- 225 gr de queso fresco para untar
- 100 gr de azúcar glas
- 75 gr de mantequilla reblandecida





Preparación 




Precalentamos el horno a 170° C

Batimos los huevos con el azúcar. Añadimos el aceite y el yogur, y continuamos batiendo hasta lograr una mezcla homogénea.

Tamizamos encima la harina y la levadura, poco a poco y removiendo con una espátula para integrarlas sin que se formen grumos.

Incorporamos después el cacao, mezclamos bien y vertemos la masa en un molde engrasado.

 Horneamos el bizcocho durante 35 minutos.

Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que esté cremoso.

 Agregamos el queso y continuamos batiendo. 

Cubrimos el bizcocho con la crema obtenida.

Servimos completamente frío.

Mermelada de Melón

 




Ingredientes:



- 1 kg de pulpa de melón
- 400 gr de azúcar
- 1 limón





Preparación




 
En primer lugar cortamos gajos de melón y les quitamos las pepitas. Después eliminamos la corteza de todos los gajos y los troceamos para quedarnos únicamente con la pulpa. 

En un bol introducimos la pulpa de melón troceada y 400 gr  de azúcar blanco. Lo mezclamos y dejamos reposar toda la noche en el frigorífico para que se macere.

A la mañana siguiente exprimimos un limón para obtener su jugo y lo añadimos a la mezcla.

Ponemos la mezcla en una cacerola y dejamos que se cueza a fuego medio durante unos 30 minutos aproximadamente hasta que el melón se deshaga y la mezcla comience a espesarse. Debemos ir removiendo de vez en cuando para que la mermelada no se pegue en el fondo.

Una vez hayamos logrado la textura deseada, apagamos el fuego. Ahora podemos pasar la mermelada por la batidora para eliminar los trozos de melón que hayan podido quedar. 

Finalmente hervimos un tarro de cristal para esterilizarlo y vertemos en su interior la mermelada de melón. Después lo cerramos y guardamos en un lugar fresco, seco y oscuro para que conserve en perfectas condiciones. 

Tarta de plátanos, almendra y chocolate




Es fácil de preparar, necesita poco tiempo de elaboración, posee escasos ingredientes y lo más importante, es sumamente deliciosa.





Ingredientes:


- 250 gr de plátanos bien maduros pelados 
- 200 gr de almendras sin piel o almendra molida
- 80 gr de chocolate con leche
- 4 huevos  L
- Unas gotas de extracto de vainilla 




Preparación 


Precalentamos el horno a una temperatura de 180° para asegurarnos de que esté listo cuando introduzcamos la tarta.

Colocamos en el recipiente de la batidora los plátanos troceados y las almendras. 

Añadimos los huevos y el extracto de vainilla. Trituramos hasta obtener una masa con consistencia cremosa, pero algo densa.

Troceamos el chocolate negro y lo incorporamos a la masa. 

Untamos un poco de mantequilla en un molde para hornear. 

Vertemos la masa y lo metemos en el horno. 

Cocemos a 180° C  con calor arriba y abajo durante 30 minutos aproximadamente.

Para comprobar que el bizcocho está listo, introduce un palillo en el centro. 

Si sale limpio, ya puedes retirar la tarta del horno, puesto que corres el riesgo de quede seca.

Pasado este tiempo, retiramos el bizcocho del horno y lo dejamos enfriar en una rejilla a temperatura ambiente.

Servimos completamente frío.

Arcoíris de gelatina

 

La gelatina es un postre sabroso y refrescante, ideal para cualquier momento. Puedes utilizarla para acompañar tartas, dulces o simplemente comerla sola.





Ingredientes:




- 6 sobres de gelatina de sabores distintos
- 1 bote de leche condensada
- 30 gr de gelatina en polvo neutra
- aceite de girasol






Preparación




Disolvemos cada gelatina en medio vaso de agua caliente y, cuando esté completamente disuelta, terminamos de rellenar los vasos con agua fría. Dejamos que cuajen en la nevera, mejor de un día para otro.

Desmoldamos las gelatinas, las cortamos en dados y los mezclamos. Untamos con aceite un molde alargado tipo plumcake y añadimos los dados de gelatina.

Calentamos un vaso de agua y disolvemos la gelatina en polvo neutra. La mezclarnos en un bol con la leche condensada y batimos hasta lograr una preparación homogénea. Dejamos enfriar hasta que pierda todo el calor, pero sin que cuaje.

Vertemos la mezcla en el molde con los dados de gelatina y removemos  para que no queden huecos sin rellenar. 

Tapamos con film transparente y dejamos enfriar en la nevera durante 6 horas, hasta que esté cuajado.

 Servimos el postre cortado en porciones gruesas.


Crema de almendras



Esta receta de crema de almendras de postre, elaborada con leche, yemas de huevo fresco y almendra, simplemente con el mimo de cocerla a fuego lento, conseguimos una especie de natillas con un sabor sutil a almendras y con sabor a postres de antaño. 




Ingredientes:



- 750 ml de leche
- 75 gr de almendra molida
- 6 yemas de huevo
- 125 gr de azúcar
- 1 cucharada sopera de maicena
- 25 m- de Cointreau



Para la decoración

 - 75 gr de almendra fileteada
- 1 cucharada sopera de azúcar moreno




Preparación




Para hacer la crema de almendras de postre casera, ponemos en un cazo la leche junto con la almendra molida, removemos y la ponemos al fuego hasta que esté bien caliente.

Mientras la leche con las almendras se calientan, ponemos en un bol las yemas con el azúcar y la maicena y batimos hasta que estén las yemas blanquecinas y sin ningún grumo.

Una vez caliente la leche, vertemos un cacito de la leche en la mezcla de yemas con azúcar y maicena, y removemos seguidamente para que las yemas no se cuajen. Vertemos otro cacito más y mezclamos.

Incorporamos las yemas al resto de la leche y ponemos al fuego suave removiendo constantemente para que no se pegue en el fondo del cazo la crema. Dejamos hervir unos minutos hasta que el postre de crema de almendras espese un poco.

Añadimos el licor, removemos y dejamos cocer unos minutos más.

Retiramos la crema del fuego y vertemos en seis copas para postres. Dejamos enfriar y las reservamos en la nevera hasta que enfríen del todo.

Para adornar las cremas, ponemos en una sartén las almendras fileteadas y el azúcar moreno, removemos de vez en cuando hasta que las almendras se caramelicen un poco.

 Reservamos hasta el momento de servir.

A la hora de servir, espolvoreamos las almendras fileteadas caramelizas en los postres de crema de almendras

Pastel de Piña sin horno

 



Este Pastel de piña es ideal para compartir después de una comida como postre, ya que es muy suave y refrescante y una forma estupenda de que todos comamos fruta.





Ingredientes:




- 12 Bizcochos de soletilla 
- 2 latas de piña en su jugo 
- 1 litro de nata líquida para montar
- 2 sobres de gelatina de piña 





Preparación




Escurrimos el jugo de una de las latas de piña y mojamos los bizcochos de soletilla en el jugo.

Los pondremos en la base de un molde desmontable y reservamos en el frigorífico.

Reservamos unas cuantas rodajas de piña y el resto las trituramos bien con la batidora.

Montamos la nata.

El resto del jugo de piña lo ponemos en un cazo a hervir
Cuando comience a hervir agregamos la gelatina, mezclamos muy bien y apartamos del fuego.

Dejamos que se temple un poco, unos cinco minutos más o menos.
Ya sólo nos queda mezclar las tres preparaciones que teníamos reservadas, la piña triturada, el jugo con la gelatina y la nata.

Vertemos la mezcla sobre la base de bizcochos y guardamos en el frigorífico, lo mejor es preparar esta tarta el día antes.

Antes de servir nuestra tarta de piña desmoldamos y adornamos con las rodajas de piña que habíamos reservado. Servimos bien fría.

Tarta de chocolate con cerezas y avellanas



Esta es la típica tarta de chocolate con la que quedarás bien en cualquier evento. Queda riquísima y en primavera, con las cerezas, la vista que tiene grita cómeme.





Ingredientes:


- 80 gr de chocolate negro
- 100 gr de mantequilla
- 70 gr de azúcar
- 3 huevos
- 1 yema de huevo
- 250 gr de cerezas
- 50 gr de avellanas
- 70 gr de harina
- 4 gr de levadura en polvo
- 140 gr de chocolate en perlas
- 200 gr de mermelada de frambuesa




Para la cobertura 


- 250 gr de chocolate negro  70% de cacao
- 150 gr de nata montada
- 16 cerezas



Preparación 


Lavamos las cerezas, les retiramos los rabitos y los huesos, y las trituramos.

 Repelamos las avellanas y las trituramos también.

Troceamos el chocolate y lo derretimos al baño maría. Le agregamos la mantequilla fundida y el azúcar, y mezclamos con varillas.

 Incorporamos los huevos, de uno en uno, y la yema, sin dejar de remover.

Añadimos las cerezas y las avellanas trituradas, la harina y la levadura, y seguimos removiendo hasta que la mezcla sea homogénea.

Reservamos la mezcla 15 minutos en la nevera.

Precalentamos el horno a 180º C. 

Vertemos la masa en un molde, repartimos por encima las perlas de chocolate y horneamos 45 minutos.

Pasado este tiempo comprobamos que está bien cocido pinchándolo y si lo está lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar.

Llevamos la nata a ebullición. Fundimos el chocolate al baño maría, lo  mezclamos con la nata y dejamos enfriar.

 Cortamos el bizcocho por la mitad, lo rellenamos con la mermelada templada y lo cubrimos con casi toda la crema anterior. 

Lo adornamos con las cerezas lavadas y ligeramente bañadas en chocolate.