Son un postre delicado y elegante que combina la ligereza y el crujiente del filo con la suavidad y el sabor intenso del pistacho. Una receta sencilla pero muy vistosa, perfecta para sorprender con un dulce diferente y lleno de contrastes.
Ingredientes:
- Pasta filo
- Mantequilla
- Crema de pistacho
- Pistacho picado
Preparación
Precalentamos el horno a 190º C. Extendemos la hoja de masa filo sobre una bandeja y la pintamos con mantequilla derretida. La doblamos a lo largo, pincelamos y volvemos a doblar. La pincelamos de nuevo y la cortamos a lo ancho de tal manera que te queden 4 trozos.
Cogemos cada trozo y los plegamos como si fuéramos a hacer un abanico de papel. Doblamos por la mitad y abrimos los pliegues para darle esa forma de abanico.
Fijamos cada abanico con un palillo y los disponemos sobre la bandeja de horno forrada con papel vegetal. Repetimos el proceso con el resto de hojas. Llevamos la bandeja al horno y cocemos los abanicos hasta que estén dorados.
Cuando los abanicos se hayan enfriado sumergimos la parte exterior en un bol con crema de pistacho primero, y en pistacho picado después.
Les quitamos los palillos y servimos.
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