Para esta receta utilizaremos la clásica medida del vaso de yogur, una técnica que ya usaban nuestras abuelas para hacer un bizcocho fácil y muy rico sin necesidad siquiera de sacar la báscula.
Ingredientes:
- 3 huevos
- 3 medidas del vaso de yogur de harina de trigo
- 2 medidas del vaso de yogur de azúcar blanco
- 1 medida del vaso de yogur de aceite de oliva suave
- La ralladura de la piel de 1 limón
- 1 pizca de sal
- 15 gr de levadura en polvo
Preparación
En un bol batimos los huevos con el azúcar hasta obtener una pasta cremosa.
Añadimos la ralladura de limón, el aceite de oliva y el yogur.
Mezclamos la harina, la pizca de sal y la levadura y la incorporamos a la mezcla, batiéndolo todo muy bien con ayuda de unas varillas manuales o una espátula, no hace falta que sea nada eléctrico.
Preparamos un molde para que sea más fácil de desmoldar, untando todo el interior con una cucharadita de mantequilla o aceite y luego espolvoreando una cucharada de harina de trigo, bien repartida por todo el interior.
Precalentamos la freidora de aire a 200 C durante 3 minutos y vertemos la masa al molde.
Programamos la freidora a 170 °C para hornear el bizcocho 30 minutos.
Si vas a utilizar un molde sin chimenea, baja 5 ℃ o 10 ℃ la temperatura y alarga el tiempo de cocción un poco más para que el centro se haga correctamente.
Cuando hayan pasado unos 25 minutos podemos comprobar si nuestro bizcocho está hecho introduciendo un palillo en él.
Si sale limpio, significará que el bizcocho está hecho, mientras que si sale con restos de masa cruda, necesitará más tiempo de cocción.
Una vez terminado, sacamos el bizcocho y lo dejamos atemperar durante unos 10 minutos antes de probarlo.
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