Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas, cuando éste es de excelente calidad resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

Postre con bizcochos de soletilla, crema pastelera y chocolate




Los bizcochos de soletilla se remojan en leche y con ellos formamos capas en un molde alargado. La cobertura es de una crema de chocolate casera y tan solo hay que dejarlo reposar en la nevera unas dos horas.



Ingredientes:


- 300 gr de bizcochos de soletilla
- 250 ml de leche entera



Para la crema

- Medio litro de leche
- Una cucharadita de extracto de vainilla
- 120 gr de azúcar 
- 4 yemas de huevo
- 40 gr de harina fina de maíz



Cobertura de chocolate

- 100 gr de chocolate
- 100 ml de nata para montar 
- 10 gr de mantequilla




Preparación 



Ponemos la leche en un cazo, añadimos la mitad del azúcar, removemos y agregamos el extracto de vainilla.

 Dejamos infusionar 10 minutos.

 Colocamos las yemas de huevo en un bol, agregamos el resto de azúcar y removemos. Añadimos la harina de maíz y mezclamos de nuevo.

 Agregamos la leche con la ayuda de un colador y batimos bien con unas varillas.

Ponemos la mezcla de nuevo en el cazo y calentamos a fuego medio, sin dejar de remover, hasta que veamos que espesa,  unos 10 minutos. 

Vertemos la crema en otro recipiente y lo cúbrimos rozando el plástico con la crema para que no forme costra. Dejamos templar.

Forramos la base y los laterales de un molde alargado de unos 25 cm x 12 cm.

 Mojamos los bizcochos de soletilla con leche y los vamos colocando como base, siempre boca abajo.

 Intentamos que encajen, cortamos alguno si es necesario.

 Volvemos a cubrir con una capa de crema y para terminar, otra capa de bizcochos. 

Lo déjamos en la nevera dos horas y desmoldamos en el plato.

Ponemos la nata a calentar hasta que empiece a hervir, la vertemos sobre el chocolate y esperamos unos minutos. 

Batimos la mezcla hasta conseguir una crema de chocolate homogénea y cubrimos con ella toda la superficie de la tarta.

 Extendemos bien y decoramos con un copete de nata montada.



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